Disfruta del Oeste
Publicado por: londonizer el 9 Junio, 2008
El West End es la imagen que tradicionalmente se asocia con Londres. Los autobuses de dos plantas transitando por las calles repletas de turistas con edificios victorianos de fondo, las pantallas luminosas de Picadilly Circus dando color a la noche, el Big Ben y las Casas del Parlamento sobre el Támesis, Buckingham Palace y sus ridículos cambios de guardia, los estáticos guardias, las abarrotadas calles del Soho, las fuentes y los leones de Trafalgar Square bajo la mirada del almirante Nelson, los espectáculos callejeros de Covent Garden, las calles de compras de Oxford y Regent Street, Seven Dials y Carnaby Street…
Se podría completar un par de días sin apenas parar sólo por esta zona, que durante los siglos XVII, XVIII y XIX fue llenándose de edificios lujosos, palacios, lugares de diversión, museos, teatros y galerías de arte.
Obligatorio suele ser también asistir a alguno de sus famosos musicales. Hay infinidad de ellos, y algunos como “Les Misérables” con una solera de más de 20 años en escena, así que es toda una tradición. Recuerda que hay lugares en los que puedes comprar tickets para el mismo día a precios reducidos (pero aún así, deberías pedir un plano de los asientos antes de comprar nada, para no llevarte sorpresas de colocación) y me permito además recomendar “El Rey León”, con una puesta en escena exquisita.
Aprovecha también para tomar alguna pinta (preferiblemente de “ale” por vivir la experiencia) en cualquiera de los antiquísimos pubs de la zona, muchos de los cuales aguantan desde hace ya más de cuatro siglos y donde la única banda sonora son las charlas animadas de los habituales “regulars”, unida al entrechocar de los vasos de cristal.
Delicioso, ¿no?
Fotos | Ignacio Izquierdo






























